Snackys nace de la búsqueda por darles la mejor calidad de vida a mis mascothijas: Adara, Mabel y Myrenna. Fue así que empecé a estudiar sobre sus cuidados, y me espanté al ver las altísimas tasas de enfermedades sistémicas, sobre todo renales en gatitos, que les aquejan y acortan su esperanza de vida. Ahondando un poco más aprendí que gran parte de esto es causado por los químicos y productos poco nutritivos usados en la alimentación comercial, por tanto me contacté con un veterinario especialista en nutrición, y desde ese momento comencé a preparar yo misma mes a mes sus comidas y snacks.
Siempre cargo premios durante los paseos, ya que Mabel tenía un carácter un tanto especial y si no le daba snacks se transformaba en una Chucky cuando veía otros perros (hoy en día ya cruzó el arcoíris de los perritos). Un día, durante uno de estos paseos en el Parque San Borja, saqué un trocito de vacuno deshidratado. Entonces se me acerca una perrita con cara de “yo también quiero”, y con el permiso de la dueña le compartí, pero luego se me acercó otro perrito… y otro, y otro, y otro más. Fue así que terminé con una fila de perritos mirándome hambrientos y un puñado de dueños pidiéndome el dato de dónde había comprado los premios.
En ese momento pensé una cosa: Nadie nos enseña a alimentar correctamente a nuestros peludos. Y Snackys comenzó a tomar forma. Dejé de lado mi profesión (originalmente soy dentista) y decidí dedicarme a algo que me apasiona infinitamente más: y es el poder ofrecerles a nuestras mascotas una opción de premios biológicamente apropiados, ricos, y que también sean un aporte para su salud. Así es como comencé a juntar marcas de snacks que cumplieran con mis objetivos naturales. Agarré a mis perritas y salimos a vender, repartiendo papelitos y trocitos de muestras a cada mamá y papá perruno que nos encontrábamos en el camino, ofreciéndoles repartir sin costo a sus domicilios, repartos que, obviamente, hacíamos a pie (las perris eran las más felices con esto).
Por eso, siempre estaré agradecida de todas las personas que creyeron en mí y en los inicios de Snackys, cuando solamente era yo caminando con las perritas en la calle y una caja. Después vino el nombre de la marca, el logo, la formalización de la empresa… y las ganas de hacer crecer un sueño.
Después incorporamos el servicio de planes de suscripción mensual personalizada de snacks, donde mes a mes un gran número de tutores nos confían la responsabilidad de armar el pack que mejor se adapte a su peludito, lo cual siempre lo hacemos con amor y responsabilidad leyendo uno a uno sus formularios.
Todavía somos una pyme pequeña, pero soñamos con crecer cada día un poquito más, y así lograr llegar a más perritos y gatitos, concientizarlos sobre la importancia de la dieta en su salud e influir positivamente en su calidad de vida con la gran variedad de marcas de calidad que ofrecemos en nuestro catálogo.